Tuesday, July 27, 2010

NIDO DE CUCARACHAS

La otra noche deambulando por los pasillos de Jefatura, me dí de bruces con una cucaracha común. Mi primera reacción fue alzar la puntera de mis botas reglamentarias y aplastarla sin pena ni gloria, pero un brote de salvadora amnistía regó mi cerebro, paralizando mi cuerpo por el recuerdo de uno de los relatos más famosos de Kafka, donde el protagonista, Gregorio Samsa, se despierta una mañana transformado en tan blatodeo insecto. Sin más preámbulos acerco mi oreja a su cochambroso cuerpo, ahora estático: quizá por miedo, quizá por verse acorralado; no lo sé, pero empezó a decirme que estaban hartas de tanto fumigueo, de ser perseguidas y aniquiladas, qué ellas estaban allí cuando nosotros llegamos y qué por nada del mundo se iban a ir. La noté algo enfadada; qué lucharían hasta el final. Yo le comenté que nosotros también estábamos en lucha y que hace poco habíamos perdido una gran batalla. Me aconsejó que no desistiéramos, resistencia... Que las guerras sólo las ganan los héroes, que los vencedores también pierden batallas, que se pueden hacer horas extras -estaba muy informada- y seguir en lucha: !RENDIMIENTO CERO! Eso también duele, más que un arma de doble filo -me tope sin duda con una cucaracha sindicalista-. Le pregunté si conocía a Gregorio Samsa y con muy seria reprimenda me reprochó semejante tontería, que si no distinguía la realidad de la ficción. Alzé mi cuerpo de su posición y sin más dilación, hice crujir el suyo bajo la suela de mi bota, aplastando así la barrera que separa tan peligrosamente la realidad de la ficción.

1 comment:

張袁小璇翊瑜 said...

Never hesitate to hold out your hand; never hesitate to accept the outstretched hand of another..................................................................